La cruel simpatía de respetarnos
los medios enteros entre el final de nuestros hálitos
tu atroz ojo azul palpitándome
la callada perversión de las palabras de emergencia
tu beso cae de la vida
te arropo despacio con caricias gesto a gesto
se cae el tiempo de verdad
vuelven las balas heridas de carne
mi nombre está en la parte opaca de la estasis